Hay que ser consciente de que la hidratación puede determinar si la carrera concluirá en éxito o fracaso. No es suficiente con beber antes de participar en la prueba sino que es necesario hacerlo durante y después de ésta. En algunos casos y cuando las distancias son muy largas es aconsejable no hidratarse sólo con agua sino con bebidas isotónicas que proporcionen sodio, potasio o calcio. Las preparadas en casa también son óptimas: un limón, un litro de agua mineral, azúcar, una pizca de sal, y otra de bicarbonato sódico; también se le puede añadir zumo. Es importante que la ingesta no se haga de golpe, sino poco a poco.
Estas precauciones para mantener un nivel óptimo de hidratación no son sólo para el día de la carrera. Después de cada entrenamiento es necesario beber más de dos litros de agua durante el día. Ya metidos de lleno en el Maratón, hay que mantener el nivel de hidratación bebiendo 150-200ml cada 15-20 minutos y que el agua esté más bien fría. Si hay una buena hidratación se retrasa la fatiga, hay un óptimo rendimiento y se evitan síntomas como calambres, mareos, enrojecimiento de la piel o naúseas.
Por el contrario, si existe deshidratación la fatiga aparecerá pronto, el cuerpo se sobrecalentará y aparecerá la sudoración en exceso, pero no sólo esto, los calambres se sucederán junto con posibles mareos, visión borrosa, nauseas y falta de coordinación.
Durante la carrera hay que aprovechar los puestos de avituallamiento que se encuentran cada 5 kilómetros equipados con los productos más recomendables en este tipo de pruebas. Es importante no esperar a tener sed para beber agua porque esto determina que ya hay una escasez de fluidos. Si el cuerpo muestra algún tipo de molestia durante la carrera, nunca hay que pasarla por alto, son advertencias que pueden acarrear problemas más graves si no se solucionan. Los profesionales de los servicios médicos les proporcionarán consejos de prevención y actuación. Ante la duda hay que pararse y consultar.
A lo largo del recorrido se pueden encontrar hospitales de campaña preparados con todo lo necesario para paliar las molestias de los corredores, a su vez, pueden pedir ayuda a "los tigres". Estos profesionales de la medicina tienen como misión recorrer en bicicleta un tramo de 5 km. del circuito arriba y abajo, para asistir de forma inmediata caídas, desmayos o cualquier demanda del corredor. En la línea de meta los servicios se refuerzan ya que la mayoría de los corredores llegan exhaustos y necesitan consejos de los profesionales. En cualquier caso, más vale prevenir que curar, así que el mejor consejo es pedir ayuda lo antes posible.
Pero no todo termina al cruzar la línea de meta, debemos seguir atentos a nuestro organismo también en la fase posterior, con una correcta recuperación. Hay que seguir hidratándose a un ritmo regular y constante. En la zona de meta están dispuestos diferentes puestos en los que podrás encontrar bebidas isotónicas, agua, y fruta.